Calle Castelar

Recomendado por:
Trinidad López
Experience Manager @ Clipper

Solo un breve paseo por las calles de Castelar y Roma basta para percibir que el barrio de la Guindalera tiene algo especial. Una hilera de casas adosadas, con miradores de madera y grandes ventanales que sobresalen de las fachadas, contrasta con los edificios del resto de calles. Estas «casitas» fueron construidas entre 1890 y 1906, en tres fases y por varios empresarios, maestros de obra y arquitectos –Julián Marín, Mauricio M. Calonge o Valentín Roca, entre otros–, con el objetivo de crear una colonia de «hotelitos» en una zona por entonces alejada del centro de la ciudad. Se la llamó el Madrid Moderno, «el barrio más europeo de todos los barrios madrileños», escribía el ABC en 1906.